Hermandad de Nuestro Padre Jesús Preso y María Santísima del Mayor Dolor
FUNDACIÓN: 16 de Junio de 1988
HERMANDAD DE NUESTRO PADRE
JESÚS PRESO
Y MARÍA SANTÍSIMA DEL MAYOR
DOLOR
(Iglesia-Hospital San Juan de
Dios)
La profunda renovación
experimentada en el mundo cofrade prieguense de 1966 a 1977, se tradujo en una
importante transformación de la Semana Santa de la localidad que, en poco más
de una década, pasó de cinco a nueve desfiles procesionales.
Hasta 1966, la Semana Santa de
Priego estaba integrada por los desfiles de cuatro hermandades (Columna,
Nazareno, Soledad y Dolores), a las que, a partir de ese año, y por este orden,
se fueron uniendo La Pollinica, Angustias, Caridad y Resucitado.
A partir de 1977 se iniciaba un
período de gran brillantez caracterizado por la creación de bandas, la
recuperación de enseres, el estreno de nuevos tronos y el considerable aumento
que experimentaron los llamados hermanos de luz.
Tras esta intensa etapa, en 1988
se asistiría a un nuevo episodio del resurgir de la Semana Santa de Priego, con
la fundación de una nueva hermandad que, en un tiempo récord, menos de un año,
realizó su primera estación de penitencia.
Así y tras la Semana Santa de
1988, un grupo de amigos, pertenecientes a distintas hermandades prieguenses y
con sobrada experiencia en el mundo cofradiero, ya que se encargaban del exorno
de distintos pasos, decidieron aunar esfuerzos bajo un mismo sentimiento y
trabajar por un proyecto común.
Entre la amistad y la ilusión,
nacía la que luego sería conocida como Hermandad de Ntro. Padre Jesús Preso y
María Stma. del Mayor Dolor, cuya acta de constitución se firmaba un 16 de
junio de 1988.
El ímpetu de los fundadores fue
tal que en aquel primer encuentro en el que se acordó la fundación, uno de los
precursores, Niceto Mateo, planteó incluso cuál podría ser la titular mariana
de la nueva Hermandad, haciendo referencia a una Dolorosa que, según recordaba,
se encontraba en San Juan de Dios.
Sin tiempo que perder, pocos días
después, la mayoría de los hermanos fundadores se dirigieron al templo
hospitalario con el firme propósito de rescatar del olvido a la que luego sería
la razón de ser del nuevo proyecto.
Aquel mismo día, la imagen fue
trasladada al taller de Niceto Mateo, donde fue sometida a una intensa
restauración, en la que se constató una de las características más singulares
de la efigie, como es la utilización de barro para la confección de la mascarilla,
lo que hizo que en un primer momento se atribuyera su autoría al maestro
granadino José Risueño, muy relacionado con la orden de San Juan de Dios en la
ciudad de La Alhambra, o a un autor cercano y heredero de su estética aunque
con un matiz más dramático, como el también granadino Torcuato Ruiz del Peral,
atribuciones que aún no han sido constatadas documentalmente, siendo inequívoca
su procedencia granadina.
El hallazgo de la imagen en el
coro de San Juan de Dios ponía fin al ostracismo y olvido que había sufrido la
bella efigie, que probablemente desde su llegada a nuestra localidad y hasta
1970 aproximadamente, había recibido culto en la misma hornacina que ocupa en
nuestros días.
Mientras la que luego sería María
Stma. del Mayor Dolor era restaurada, la actividad entre los fundadores era
incesante, manteniendo frecuentes reuniones informales en el taller que Niceto
Mateo tenía en la calle Santiago, hasta que el 16 de junio de 1988 se producía
la constitución de la Hermandad, tras celebrarse la primera reunión oficial en
el seno de la misma.
Con el objetivo ya fijado en el
Miércoles Santo de 1989, el verano de 1988 estuvo marcado por el trabajo,
abordándose cuestiones tales como el propio nombre de la Hermandad, el color de
la túnica con la que desfilarían sus hermanos e incluso el recorrido de su
estación de penitencia, que al contrario del resto de cofradías se realizaría
en sentido inverso, lo que suponía otra gran novedad en la Semana Santa
prieguense.
El reto de procesionar menos de
un año después de su creación con el handicap añadido de partir de cero, no
desanimó en absoluto a sus fundadores, que en el otoño de 1988 acometieron otro
importante reto, como fue la recuperación en la iglesia de San Juan de Dios del
altar en el que, hasta la década de los años setenta del pasado siglo, recibió
culto María Stma. del Mayor Dolor.
Partiendo prácticamente de cero y
sorteando no pocos obstáculos y problemas que iban surgiendo, tras meses de
mucho esfuerzo, a las doce de la noche del 30 de marzo de 1989, la Hermandad de
María Santísima del Mayor Dolor iniciaba su primera estación de penitencia.
Una plaza expectante aguardaba la
apertura de las puertas de San Juan de Dios, templo que se incorporaba de esta
manera a la Semana Santa prieguense.
Cruz de guía, dos mantillas,
cuatro bombos y apenas 20 penitentes ataviados de azul y negro fueron la
escueta comitiva que aquella histórica noche acompañaron a María Santísima del
Mayor Dolor que, por primera vez, pisaba la calle de una manera distinta a lo
que era habitual en la localidad.
Sin tiempo aún para asimilar todo
lo que había supuesto aquella primera estación de penitencia, la Hermandad
afrontaría otro de los momentos más reseñables de su aún corta historia.
Desde las primeras reuniones que
los fundadores mantuvieron de manera informal, la idea de contar con un Señor
rondaba en sus mentes y sería en este momento cuando el proyecto comenzó a
gestarse.
Sin partir de boceto alguno,
Niceto Mateo comenzó en su taller a dar vida a un tronco de ciprés donado por
Rafael Ruiz Amores, recibiendo casi a diario las visitas de numerosos hermanos
que servían a su vez de modelo a Niceto, que dotó a la imagen de un rostro en
el que se unen la dulzura del gesto piadoso y compasivo, con otros rasgos de un
volumen potente y decidido, sello inequívoco de su autor.
Durante todo el proceso de
creación de la nueva imagen se fueron estudiando distintas advocaciones para la
misma, acordándose que como el desfile procesional tenía lugar tras el
Prendimiento lo mas fiel sería la figura de Jesús Preso, de ahí que su autor
representara al Señor con las manos atadas, planteándose en aquellos primeros
días que esta sería la efigie central de un paso de Misterio en el que se
representaría el pasaje evangélico del beso de Judas, como así dejó constancia
Manuel Rovira Casañer en un óvalo donado a la Hermandad que abre todos los años
el cortejo procesional. Sin embargo, a partir de 1996, ese paso de Misterio
acabó rememorando el apresamiento del Señor en el huerto de Getsemaní,
sufriendo posteriormente otros cambios.
La imagen de Ntro. Padre Jesús
Preso era bendecida en la parroquia de Ntra. Señora de la Asunción el 8 de
abril de 1990, Domingo de Ramos. Aquella misma noche la efigie era trasladada a
la iglesia de San Juan de Dios para iniciar los preparativos de la que sería su
primera salida procesional el 11 de abril de 1990, dándose la circunstancia de
que por vez primera en la historia cofradiera de Priego, el Hermano Mayor de
una hermandad era el autor de la imagen titular de la misma, hecho que se daba
en la persona de Niceto Mateo y Ntro. Padre Jesús Preso.
En poco más de un año, la
Hermandad había cumplido con creces sus objetivos iniciales, ya que había
desfilado en dos ocasiones, contaba con sus dos imágenes titulares y el número
de hermanos superaba algo más de los dos centenares.
Se abría a partir de este momento
un nuevo período, caracterizado también por un trabajo intenso, en el que a la
par de los cultos y actos propios de un colectivo de estas características, con
la celebración de un triduo durante la Cuaresma, una Eucaristía en Nochebuena,
y unas fiestas en honor a la Virgen en la primera quincena de Octubre, se
iniciaba la progresiva incorporación de atributos al desfile procesional,
que poco a poco fue enriqueciéndose con aportaciones de varios hermanos.
De esta manera, la Hermandad se
fue consolidando en el mundo cofrade prieguense, comenzando en esos primeros
años su particular apuesta por el acompañamiento musical de sus pasos,
manteniendo y aumentando la original banda de timbales creada en 1989, e incorporando
en el desfile desde 1993 una banda de música tras el paso de palio.
Una vez superada esa etapa de
consolidación y con la constante incorporación de hermanos, en su inmensa
mayoría jóvenes, en 1996 se inicia la que podría catalogarse una nueva etapa en
el seno de la Hermandad, incorporando a partir de ese año nuevas figuras al
paso de misterio de Ntro. Padre Jesús Preso, primero la de un romano y en 1999
la de Poncio Pilatos, ambas creadas en el taller de Niceto Mateo; la confección
en 1997 del nuevo palio de María Stma. del Mayor Dolor, y la adquisición, un
año después, de un trono para el misterio a la hermandad del Lavatorio de la
vecina localidad de Cabra.
En el año 2000 y tras la
adecuación de sus estatutos a los preceptos marcados por el obispado de la
Diócesis, la Hermandad celebra sus primeras elecciones a Hermano Mayor,
resultando elegido Emilio Rojas Montoro, que sucedía en el cargo, tras doce
años ostentándolo de manera ininterrumpida, a Niceto Mateo.
Esta nueva etapa se caracteriza
por el incremento del número de hermanos, la consolidación de actos, cultos e
iniciativas ya puestas en marcha, así como la adquisición de manera paulatina y
gracias a donaciones o el trabajo de los propios hermanos, de una serie de
enseres que fueron dando un particular sello tanto a sus imágenes titulares
como al cortejo en la calle de la cofradía.
Gracias a este continuo e
incesante trabajo, durante las dos últimas décadas y coincidiendo con el
mandato de las sucesivas juntas de gobierno encabezas por Sergio Fornieles,
Clara María Cabezas, Manuel Ortiz, Miguel Ángel Jiménez y Rafael Cobo, la
Hermandad ha seguido creciendo tanto interna como externamente, aumentando de
una manera destacada su patrimonio material y humano.
Así, cabe destacar el inicio de
los trabajos en la canastilla del misterio; la creación de dos cuerpos de
acólitos, y la adquisición de enseres como cruz de guía, ciriales, cruz
mediatriz, Senatus, confección del libro de estatutos, así como las varas, candelería
y faroles de cola del palio, entre otros enseres destacables.
Capítulo aparte fue la
restauración en el año 2010 de la imagen de María Santísima del Mayor Dolor,
que debido a la particularidad de contar con una mascarilla confeccionada con
barro así como a los avatares propios de una imagen de vestir y el inexorable
paso del tiempo, estaban provocando un deterioro que incluso podría ponerla en
peligro. Los trabajos fueron llevados a cabo por Antonio Bernal que rescató la
original policromía lechosa de la efigie mariana.
Por otra parte, el trabajo en la
Hermandad ha sido muy constante; nuevos retos y pequeños pasos que han ido
agrandando la actividad dentro del mundo cofrade prieguense, destacando en este
sentido el hermanamiento en 2011 con la hermandad de La Pollinica, realizándose
para conmemorar dicha unión un guión que desde ese año procesiona en los
dos desfiles procesionales de ambas hermandades.
Igualmente, cabe destacar la
celebración del XXV Aniversario, para lo que a finales de 2012 se creó una
comisión encargada de desarrollar los actos que se celebraron desde enero de
2013, entre ellos un Vía Crucis extraordinario de Nuestro Padre Jesús Preso en
la parroquia de Ntra., Señora de la Asunción, la realización de un documental
sobre la historia de esta cofradía a través de las vivencias de muchos de sus
hermanos, el desfile extraordinario de María Santísima del Mayor Dolor el 4 de
octubre y la magna exposición “La Dolorosa prieguense en la escuela granadina”,
con la que brillantemente se cerraban los actos de los primeros cinco lustros
de andadura de la Hermandad.
Desde la celebración del XXV
Aniversario, la Hermandad ha seguido creciendo y afianzando su posición dentro
del mundo cofrade prieguense, llevando a cabo importantes proyectos como la
instalación de dos azulejos cerámicos en el exterior de su sede canónica, la
dotación de vitrinas expositoras en la sacristía de San Juan de Dios, y el
dorado del canasto del paso de Misterio.
Entre sus cultos destacan por su
solemnidad el triduo a sus Sagrados Titulares la segunda semana de Cuaresma; el
Vía Crucis del segundo viernes de Cuaresma, presidido por Nuestro Padre Jesús
Preso, expuesto igualmente el segundo sábado de Cuaresma en solemne besapié; el
besamanos de María Santísima del Mayor Dolor el Sábado de Pasión y Domingo de
Ramos; la Eucaristía del 15 de Septiembre en honor a su imagen titular mariana;
la Eucaristía en sufragio por los hermanos fallecidos el tercer domingo de Noviembre;
y la Misa de Nochebuena, en la tarde del 24 de diciembre.
Igualmente, en el seno de la
hermanad se ha creado un grupo de teatro que cuenta en su haber con tres
representaciones y distintas colaboraciones en eventos de distintas índole.
También, desde 2017, todos los veranos organiza la Carrera Nocturna “Priego Monumental”
Memorial José María Tisner, en honor al impulsor de esta prueba deportiva,
mientras que coincidiendo con las fiestas navideñas, la hermandad celebra una
Zambomba flamenca e instala en su sede un belén monumental, que en las últimas
ediciones ha superado con creces los dos millares de visitantes.
Calendario cultos y actos año 2.025
Viernes 14 y Sábado 15 de Febrero (REPRESENTACIÓN TEATRAL)
Miércoles 12, Jueves 13 y Viernes 14 de Marzo (TRIDUO)
Viernes 14 de Marzo (VÍA CRUCIS DE NTRO. PADRE JESÚS PRESO)
Sábado 15 de Marzo (BESAPIÉ DE NTRO. PADRE JESÚS PRESO)
Viernes 21 de Marzo (TRASLADO NUESTRO PADRE JESÚS PRESO)
Sábado 22 de Marzo (PARTICIPACIÓN NTRO. PADRE JESÚS PRESO EN MAGNA)
Del 7 de Marzo al 12 de Abril (CUARTELILLO)
Sábado 12 y Domingo 13 de Abril (BESAMANOS DE Mª STMA. DEL MAYOR DOLOR)
Sábado 12 de Abril (TRASLADO GUIÓN HERMANAMIENTO)
Miércoles 16 de Abril (ACTO PENITENCIAL Y ESTACIÓN DE PENITENCIA)
Viernes 22 de Agosto (VERBENA-TÓMBOLA)
Sábado 23 de Agosto (VII CARRERA NOCTURNA “PRIEGO MONUMENTAL”)
Lunes 15 de Septiembre (EUCARISTÍA Mª STMA. DEL MAYOR DOLOR)
Domingo 16 de Noviembre (EUCARISTÍA DIFUNTOS)
Sábado 20 de Diciembre (ZAMBOMBA FLAMENCA)
Miércoles 24 de Diciembre (MISA DE NOCHEBUENA)